Mientras me busco a mi mismo algo se aleja, se pierde inexplicablemente, y aunque despojado del deseo por cuenta propia, nada hace nacer temores en mí salvo los que moran incondicionalmente en mi interior, y es que solo hay interior en un ente cuyo tiempo fue flagelado por él mismo.
Solo queda la remota y absurda idea de que alguna vez existiera algo más. Únicamente una auténtica sonrisa del universo es capaz de mostrar lo que la realidad atrapa, y no es más que la certera armonia de uno mismo. ¿Y dónde se encuentra?
En aquella realidad paralela que se acerca y se aleja, que roza y deslumbra a su antojo cuan dueña del latigo vertiginoso que azota los quebrantables hilos de mi coherencia. Parte de la filosofía de vida de aquel que necesita del reto de la búsqueda para expandirse... "Ahora siento que me expando, pues si es así, tu has de ser mi búsqueda".