En el tiempo en el que indiscretamente decido evadirme de la arremolinada labor, me encuentro iluminado por mi pensamiento y sumido en él de tal manera que, vegatativo para la realidad, no puedo hacer otra cosa que buscar la salida de mi propio laberinto, cuyos muros se alzan con el esfuerzo natural de los tejemanejes dell etéreo entorno que ahora me envuelven. Las ideas han declarado su propia guerra, con rifles cargados de quién sabe qué, pues esa es su naturaleza, se destruyen unas a otras, envidiosas y llenas de una extraña rabia que les hace luchar por su supervivencia en tiempos recónditos. Mientras tanto, en la retaguardia, quedaré como mero observador, con banderas blancas y sustancias esquivas, repartiendo mi juicio incondicional que, aunque paradógico, está condicionado por la inherente decisión del omnisciente destino...
martes, 18 de mayo de 2010
lunes, 10 de mayo de 2010
Antes de las tensiones
Su sensación fue extrañamente familiar, aunque diferente, y pensó que posiblemente no fue obra suya, pero en el fondo sabía que sí, y se limitó a dejarse llevar, hasta el instante en el que su interior decidió hacerse con las riendas ardientes del momento, que sería sólo cuando él lo decidiera. Pensó, quizás, que sus conjeturas no serían muy erróneas y se enfrentó a la pequeña posibilidad de que lo fueran, sin embargo, eso no se podría saber hasta tiempo después, cuando la entropía de su universo se proclamara vencedora de la contienda. Pero continuó en la cima de su reflexión, mirándola fijamente a sus peligrosos ojos, mientras ella se desprovía de sus preocupaciones por un instante y decidía torcer ligeramente su camino, buscando lo que sólo ella podría concretar en sí.
domingo, 2 de mayo de 2010
La etiqueta de la botella (2008)
La bruma que cae de las cumbres heladas
condensa mi mente en mil batallas
todas ellas llenas de tristeza y amargura
entre las penas del ayer de la cordura.
Me revienta la impotencia
de la madrugada silenciosa,
caminando quieto en la impaciencia
mientras la belleza se queda sola.
Y mis sueños embobados
ahora se salen de mis manos...
El celeste que despierta,
mis sentimientos del letargo,
hacen renacer la dualidad de él,
y ahora no hay bienestar,
el bienestar se quedo atras...
y ahora solo queda malestar
de la ausencia de algo más...
condensa mi mente en mil batallas
todas ellas llenas de tristeza y amargura
entre las penas del ayer de la cordura.
Me revienta la impotencia
de la madrugada silenciosa,
caminando quieto en la impaciencia
mientras la belleza se queda sola.
Y mis sueños embobados
ahora se salen de mis manos...
El celeste que despierta,
mis sentimientos del letargo,
hacen renacer la dualidad de él,
y ahora no hay bienestar,
el bienestar se quedo atras...
y ahora solo queda malestar
de la ausencia de algo más...
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