jueves, 3 de junio de 2010

En plena búsqueda

Entraron ambos al café, uno sentóse a la izquierda, otro a la derecha.
Un par de tazas de café, mitad desparpajo, mitad entresijo.
Miradas cruzadas, una en búsqueda, otra encontrada.
Manos entrelazadas, mostróse una inquieta, otra sosegada.
Dos mundos, ambos, citados en aquel lugar.

-Podría pensar que es mi pensamiento el único que juega en este tablero, si no fuera porque te he visto mover ficha.
-Todos movemos nuestras fichas, unos antes, otros después.
-Pero, ¿qué dirías si el tablero se convirtiera en algo más intrincado?
-¿y si realmente el tablero no es como tu lo percibes y ya fuera de tal complejidad? ¿y si no existiera dicho sustrato? ¿y si todo el juego fue una ilusión? No, no hay por qué dejarlo todo en manos de la incertidumbre.
-Lo sé, pero es un juego embriagador, en el que a veces desapareces y otras brillas con una fogosa luminiscencia. Te empapas de él, se entrelaza entre los tejidos de tu mente, y empieza a tener autoridad sobre tu consciencia, y en ese momento, empiezas a necesitar tu dosis.
-Sabes como yo, que comenzamos esta partida hace algún tiempo; que lo que tu llamas dosis, solo son más instantes que ansías; que nuestros movimientos nos alejan del desenlace; que todo lo que continúe diciéndote, se convertirá en una parte más de ese tercera realidad que componemos;y que por muy enrevesado que te pueda parecer todo, aquí, no lo es.
-Sin embargo, por más que me estudio el mapa, el camino siempre es diferente.
-No te preocupes por eso, yo siempre lo sabré y mis indicaciones te guiarán, y podrás ir dejando marcas, para que cuando te encuentres vagando por las insondables sendas, te sea más sencillo hallarla.
-Mientras me encuentre a tu derecha, siempre me imbuiré en ella.

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